Restaurante LA MARquesina

Restaurante LA MARquesina

La marquesina sirvió de refugio durante años a aquella mujer del muelle que siempre esperaba sonriente la vuelta del pescador. Cargado de viejas, lapas, mejillones, atunes y otras riquezas que arroja la mar, el hombre llegaba sonriente al lugar de su amada y, tras besar sus labios, agradecido a la vida, obsequiaba a los vecinos de la zona con algunas de sus mejores capturas.

Pero un día, el pescador no llegó. La bella mujer esperó durante toda la noche, y las noches siguientes a ver la pequeña barca

Una ventana abierta al mar